Me presenté a un certamen y no creerás lo que ocurrió después (guardaos la tarde del 23 de septiembre)

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Os voy a contar una divertida historia.

Hace unos pocos años, mis amigas y yo instauramos una tradición de fin de año que involucra la práctica de pedir deseos. No me detendré en los detalles, pero básicamente cada una escribe 13 deseos para el año que empieza en pequeños pedazos de papel. Después, doblamos los papelitos para no ver cuál es cuál y los vamos lanzando uno por uno al fuego, en 12 turnos, uno por cada mes del año. Al final, a cada una le queda un papel sin quemar, del que sólo sabe que es uno de sus 13 deseos, pero no cuál, hasta que acaba el ritual y lo lee. El pensamiento mágico dice que los 12 deseos que has lanzado al fuego se cumplirán, siempre y cuando tú te ocupes de cumplir el que ha quedado decimotercero, que no ha llegado a arder.

A finales de 2024 me quedé sin ideas cuando iba por el deseo número 9 o 10, así que me pregunté qué cosas no me había dado nunca permiso para desear. Escribí una de ellas en uno de los papeles: “ganar un premio”.

Llevo escribiendo desde que tengo uso de razón, he escrito cientos de poemas y publicado 4 libros, pero jamás he tenido el valor de presentarme a un certamen. Puedo hacerme la digna y decir que ha sido porque no necesito validación o porque detesto competir, pero si soy totalmente honesta creo que también está detrás un perfeccionismo tóxico y una inseguridad punzante. Si ser escritora es lo que me define desde siempre, ¿qué va a ser de mí si alguien cualificado me dice que no lo hago bien?

En fin. Mientras rebuscaba entre mis deseos, pensé que ahora que tengo 30 años y una identidad un poco más sólida, tal vez era el momento de expandir un poco mi experiencia literaria y hacer algo que no había hecho nunca. Y, efectivamente, el papelito en el que pedía ganar un premio fue el único que se libró de las llamas, así que este me toca a mí.

Como publiqué hace apenas un año, no tengo mucho material inédito, así que mis opciones de participar en certámenes eran limitadas, pero una de ellas se presentó en el Premio Nacional de Poesía Viva LdeLírica. Este concurso tiene la particularidad de estar centrado en la poesía recitada y escénica. Envié unos textos y pasé a la segunda fase, así que subí un par de vídeos a Instagram que quizá hayáis visto ya.

Total, que ha llegado la fase de semifinales de zona y resulta que por haber hecho caso a un ritual de año nuevo soy una de las siete seleccionadas de la zona 4 (Murcia, Baleares y Comunitat Valenciana).

Esta semifinal se celebrará con público el 23 de septiembre en la sala de Ámbito Cultural de El Corte Inglés de Colón, en Valencia, a las 19:00. También se emitirá por streaming, me comentan.

Os dejo todos los detalles del evento, por si alguna de vosotras quiere acompañarme: Seleccionados y fechas de las semifinales de la VII edición del Premio Nacional de Poesía Viva #LdeLírica

Lo que me han contado de la semifinal es que habrá dos rondas de eliminación en las que cada una tendrá 5 minutos para defender sus poemas. Mi plan es leer una ensalada de textos publicados e inéditos, pero aún no las tengo todas conmigo. Si gano, representaré a mi zona en la gran final del premio en Madrid y, si no, será un honor ser eliminada en estas maravillosas circunstancias. Espero ver a alguna de vosotras allí! ❤️

1 comentario

  1. Avatar de Álvaro Álvaro dice:

    ¡¡Muchísima suerte con ese evento en directo!! Seguro que, aunque los Simpson le dijesen a Lisa que no gana nada con una ensalada, seguro que tú te llevas el premio de la zona 4 con esa ensalada de textos inéditos y publicados ☺️

    ¡Y muy buena idea lo del post escuchado!

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