
La viuda
2024, Valparaíso Ediciones
A través de varios duelos propios de la vida cotidiana en el fin del mundo, Ana Cerezuela recoge en su cuarto libro una colección de poemas sobre las ausencias, los huecos, el amor después del amor, el mandato de despedirse y el arte de subsistir.
La viuda es un funeral celebrado en su tierra, es el símbolo profético que acompaña y explica el regreso, la ausencia y los rituales del luto. La viuda celebra, lamenta, resiste, desea, pero jamás olvida. Este libro discurre como una espiral, está hecho para empezarse de nuevo, como la materia viva.
Publicado por Valparaíso Ediciones, con prólogo de José Daniel Espejo e ilustración de portada de Kaos (Juan Bermúdez).
Autora: Ana Cerezuela González
Encuadernación: Rústica con solapas
Páginas: 86
ISBN: 978-84-10073-56-2
Dimensiones: 13.5 cm x 19.5 cm
Disponible en librerías / Todostuslibros / Casa del Libro / Fnac
Las mil vidas de La viuda
La viuda es el libro del duelo. Cuatro años después de La rabia y de volver precipitadamente a mi tierra natal durante una pandemia para ya no volver a mi vida anterior, he recogido todo lo aprendido a lo largo y ancho de las despedidas que me han atravesado. Es el libro de las rupturas que no crean enemigos, sino ancestros. En estos poemas me pregunto por la vida que viene después de haber perdido. Lo he escrito casi sin darme cuenta.
“El luto está hecho de texto, y si metemos los dedos en ese tejido y abrimos las hebras encontraremos que cada hebra es una línea de este libro y que este libro habla de Ana Cerezuela tanto como habla de ti y de mí; tanto de lo perdido en sí como del camino hacia el otro lado”
JOSÉ DANIEL ESPEJO
Una noche especialmente triste de enero de 2023 decidí revisar mis escritos de los últimos tres años y, de pronto, encontré el libro. No estaba armado y los poemas aún no parecían hablarse, pero en aquel momento entendí que lo harían. No tuve más remedio que empezar el proyecto de La viuda.
Mi proceso creativo siempre está en un balance más o menos intuitivo entre el caos y la obsesión. Hice una primera edición de los poemas y, como siempre, acabaron impresos en papeles y cubriendo todo el suelo de mi salón.


Así es como descubro lo que mis poemas quieren contar. En ese proceso descubrí también que este libro es un círculo y que todas sus partes podían ser las últimas y las primeras. Desde la pérdida hasta la ausencia de lo perdido, de la ausencia al luto, del luto a la nueva normalidad, de la nueva normalidad a la siguiente despedida.
En abril me fui unos días a la costa granadina con mi amigo Kaos a trabajar en el libro. No escribí mucho, pero conseguí nombrar las partes de este ciclo. Hacía muy poco que mi amiga Paloma me había regalado mi primera baraja de Tarot. Soy una persona que tiende a lo profano, pero creo que el pensamiento simbólico tiene todo que ver con la poesía, así que utilicé las cartas y su universo expandido para comprender mejor este libro.

Al final, el libro acabó en cuatro partes: Memoria muscular (El juicio), Ensayo sobre el silencio (El ermitaño), El vicio de respirar (Los enamorados) y Santificación (La muerte).
Viví todo el proceso de escribir, editar y revisar con una emoción inmensa. Nunca antes había sido tan difícil para mí encontrar momentos para la poesía. Vivía un período de mucha intensidad en mi otra profesión (la investigación) y seguía estudiando mientras tanto. Cada vez que podía sentarme a trabajar en La viuda me sentía la persona más afortunada del mundo. Todavía me siento así.